La belleza del cuerpo femenino

bailarinas

Pocas cosas más bellas hay en este mundo como el cuerpo de una mujer, ver a chicas bailando es todo un espectáculo de erotismo, sensualidad, pasión y arte. No solo en la juventud está la belleza, los amantes de la danza sabemos que hay mujeres consideradas como maduras incluso con más de 50 años que son la armonía personificada y aunque sus movimientos evidentemente ya tienen ciertas limitaciones, la esencia del baile no se pierde jamás y te acompaña toda la vida.

No hay que confundir esto con ver a las bailarinas como chicas xxx porque no tiene nada que ver con la sexualidad, aunque es inevitable que ciertos hombres no sepan capaces de discernir entre algo realmente bonito como es la danza o la excitación que les produce ver unas piernas perfectas y unos movimientos repletos de sensualidad.

Si pasamos a otro tipo de baile más provocador podríamos hablar del reggaetón, un baile latino muy morboso y difícil a la vez porque hay que tener una gran resistencia física en el que sin haber chicas desnudas explicitamente, si van muy ligeras de ropa y contonean sus caderas y sus traseros al ritmo de la música. En este sentido se entiende que los hombres y algunas mujeres se vuelvan locas y no es de extrañar el gran éxito que tiene entre la juventud, es un baile caliente al máximo que no deja indiferente a nadie.

No quiere decir esto que sea un baile porno ni mucho menos, pero si roza lo sexual aunque realmente las personas que lo bailen no busquen provocar estas sensaciones. Sea lo que sea las mujeres tienen el poder y eso es indiscutible, son únicas moviendo sus cuerpos y aquí no hago distinciones entre un tipo de baile u otro, todos son bonitos de ver y cautivan al espectador desde el primer instante.

Yo comparo a una bailarina por ejemplo con un pintor o con un arquitecto y para mi tienen exactamente la misma valía, también como en cualquier terreno destaca la innovación y siempre surgen nuevos talentos que hacen que te des cuenta de que aún queda mucho por descubrir y que no todo está inventado, aunque lo parezca…